En Salamanca se detectaron aulas con concentraciones de radón de hasta 1.920 Bq/m³, más de seis veces el nivel de referencia legal de 300 Bq/m³. El caso, que afecta a centros educativos y sanitarios, es un ejemplo claro de por qué medir el radón deja de ser una recomendación para convertirse en una responsabilidad, especialmente donde hay niños o personas mayores.

Qué se midió y por qué asusta el dato

Las mediciones sacaron a la luz varios espacios muy por encima del límite, con un caso extremo que rozaba los 1.920 Bq/m³. No hablamos de un laboratorio ni de una mina: hablamos de aulas y centros donde se pasan muchas horas al día.

Lo verdaderamente revelador no es solo el número, sino que sin medir, nadie lo habría sabido. El radón no huele, no se ve y no produce molestias inmediatas. Puede haber niveles altísimos sin que nadie note absolutamente nada.

Por qué los colegios y las residencias son especialmente sensibles

Los niños y las personas mayores pasan casi toda su jornada en interiores, muchas veces en plantas bajas, y respiran ese aire durante años. Son la población más vulnerable a una exposición prolongada.

Por eso los centros educativos y sociosanitarios de municipios de actuación prioritaria son de los lugares donde más sentido tiene medir. Lo desarrollamos en radón en colegios y residencias: quién responde.

¿Podría pasar lo mismo en Madrid?

La Comunidad de Madrid tiene una franja de alto potencial de radón en la sierra y el noroeste, sobre suelo granítico, similar geológicamente a las zonas con más radón de Castilla y León. En esos municipios, un colegio, una residencia o un centro de salud en planta baja tiene exactamente el mismo perfil de riesgo que los de Salamanca.

Puedes ver si tu municipio está entre los 86 clasificados como prioritarios.

La lección práctica

Este caso enseña tres cosas. Una, que los niveles altos existen y son reales. Dos, que solo se conocen midiendo. Y tres, que cuando salta a la prensa, ya es tarde para el que no lo comprobó a tiempo.

Medir es discreto y no interrumpe la actividad: se colocan los detectores, se dejan el tiempo que marca la norma y el laboratorio emite el informe. Si gestionas un centro sensible, es una comprobación que compensa hacer con calma antes que con prisas.

Fuentes: SalamancaRTV al Día · CCOO Castilla y León. Nivel de referencia: 300 Bq/m³ (RD 1029/2022).

Preguntas frecuentes

¿Es peligroso un aula con 1.920 Bq/m³?

Es un nivel muy alto, más de seis veces el de referencia legal. El riesgo del radón depende de la concentración y del tiempo de exposición, por eso preocupa especialmente en espacios donde se pasan muchas horas.

¿Están obligados los colegios de Madrid a medir el radón?

Los centros situados en municipios de actuación prioritaria con espacios en planta baja o sótano entran en el ámbito de la obligación, igual que cualquier otro centro de trabajo.

¿Medir interrumpe las clases?

No. Los detectores son pequeños y discretos; se colocan y se dejan el tiempo necesario sin afectar a la actividad del centro.


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